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Annus Mirabilis; segunda parte: Storm of War: Battle of Britain y los mitos de la WWII


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Antes que nada, permítaseme, por parte del amable lector de este modesto y olvidado portal del ciberespacio, que realice una disgresión aparentemente confusa en torno a la aviación en general, y a la de la Segunda Guerra Mundial en particular. El motivo no es otro que el querer plantear una serie de aspectos que, en general, no parecen ser tenidos muy en cuenta cuando tomamos como referencia los hechos acaecidos entre 1939-45, o, mejor aún, entre 1936-45, porque la aviación de la Segunda Guerra Mundial no se puede entender ni explicar correctamente sin pasar primero por el desarrollo y los hechos de la aviación en la Guerra Civil Española.Héroes y mitos; de Troya a las costas de Normandía y Berlín.Más o menos de forma general, se puede decir que todo el mundo está de acuerdo en que la guerra es horrible, monstruosa, y el peor exponente del comportamiento humano (claro que hay excepciones, individuos que la ensalzan y glorifican, pero son afortunadamente casos puntuales). Es un hecho que las guerras son la expresión más infame de toda la maldad que puede generar el ser humano. Entonces ¿por qué somos tantos los que nos sentimos atraídos por la Segunda Guerra Mundial? ¿Por qué leemos tanto sobre esos años, sobre los sucesos ocurridos, sobre las batallas? Y, en el caso de los aficionados a la aviación, ¿por qué analizamos las batallas aéreas, los aviones, las evoluciones de las mecánicas y las armas? ¿Por qué temblamos al ver un Spitfire o un P-51 Mustang, o un Bf-109?¿Somos malos? ¿Somos irracionales? ¿Somos “monstruos” como algunas entidades pacifistas suelen clasificarnos cada vez con más fuerza?

Nada de eso. La respuesta es, en mi opinión, bastante evidente, y, como ocurre muchas veces, mucho más sencilla y aparente de lo que quieren hacernos creer algunos.El ser humano lleva creando mitos y leyendas desde sus orígenes en las primeras sociedades agricultoras y ganaderas en el neolítico, hace unos 12.000 años. Y es probable que antes ya se hubiesen tejido mitos y leyendas muy variadas. Un ejemplo claro y directo es el poeta Homero. Los mitos y hechos narrados en los poemas épicos griegos, la Iliada y la Odisea, conforman un sueño de grandeza en el que muchos se han visto reflejados. Son incontables las ocasiones en que estos relatos han inspirado al ser humano desde que fueron narradas por primera vez. Héroes que conocen el dolor, y que lo combaten contra sus propias debilidades, convirtiéndolos en leyendas, en mitos atemporales.Esos héroes son modelos a seguir. Son inspiración para muchas generaciones posteriores, y sin duda lo fueron para muchos hombres y mujeres de la era clásica y helenística. Héctor, Aquiles, o Ulises, son reflejos y ejemplos, modelos de comportamiento para las sociedades antiguas.

Perseo y Atenea
Perseo muestra la cabeza de la gorgona Medusa a AteneaEs un modelo de héroe mitológico que lucha por una noble causa

 Lo fueron también otros más cercanos, como Alejandro Magno, Julio Cesar, y otros hombres, y algunas mujeres, como la ahora conocida Hipatia, que crearon leyendas a su alrededor. Estas personalidades míticas y envueltas en leyendas, forjan el carácter de las personas, y muestran el camino para enfrentarse a los problemas en la vida y en la muerte, o al menos inspiran esos sentimientos. Es muy probable que en vida no fuesen ni mucho menos como los cantan en los poemas, pero precisamente es su leyenda la que perdura, porque son ejemplo de inspiración, y, especialmente, porque necesitamos referencias que seguir. Nos enseñan a caminar en una senda de grandes hazañas personales. El personaje permanece, y el ser humano se extingue en el olvido. Al final, no quedan las personas, sino sus hechos, magnificados por el tiempo y por la necesidad de crear héroes inmortales que sirvan de guía a las nuevas generaciones.Los Héroes del siglo XX.Quedan lejos aquellos héroes, que yacen olvidados en las arenas del Hades. Pero otros los han reemplazado; para algunos, pueden ser deportistas, escritores, científicos, o contertulios de programas basura. Para otros, son los pilotos de la Segunda Guerra Mundial y sus gestas. ¿Me equivoco? Los avatares y las firmas de muchos pilotos virtuales contienen los símbolos de aquellos aviones, los rostros de aquellos pilotos, y los nombres de aquellos sucesos, ciudades, hechos, y anécdotas. Como en la antigüedad se pintaban los escudos con los símbolos de la victoria de los héroes antiguos, ahora se pintan los avatares y firmas con los símbolos de una guerra que se nos ha mostrado como un conflicto modélico en los cielos entre hombres (y también algunas mujeres) que lucharon por sus pueblos.

Héroes del siglo XX
El modelo de héroes del siglo XX no es tan distinto a los del siglo V a.c

Necesitamos creer en mitos, y acudimos a la Segunda Guerra Mundial a buscar aquellos valores de heroicidad, fuerza, y coraje, que la aburrida vida cotidiana no nos permite obtener hoy en día. Naturalmente, en ese proceso, desligamos las penurias de la guerra, el horror de las balas y las explosiones, y la terrible marca que dejan los combates. Para el aficionado a la aviación de aquellos años, queda como recuerdo e inspiración el glamour del héroe, y por supuesto de su montura, un pájaro de acero y fuego, que es como una bestia mítica actualizada al siglo XX. Una bestia a nuestro servicio que nos permite alzarnos al cielo, como los viejos dioses griegos, como Zeus o Atenea, como Hermes o Ares. Es el sueño de Icaro, cuyas alas de cera son ahora de metal. Los pilotos y warbirds del siglo XX son los viejos héroes mitológicos, reencarnados en forma de alas de acero y fuego.La necesidad de disponer de referencias crea los héroes y los mitos.Puede que a algunos les parezca exagerado. Pero cuando se habla de aquellos pilotos, de aquellas hazañas, de aquellos hechos, se está rememorando la misma necesidad de identidad que la que buscaban los antiguos griegos con sus héroes homéricos. Y cuando, en un servidor de Internet y con la ayuda de un simulador ambientado en la Segunda Guerra Mundial se representan, con un nivel de detalle asombroso, batallas de la época, se está intentando emular a aquellos héroes casi olvidados para el resto de los mortales. Por héroe no debe entenderse el término común, sino el clásico: un modelo a seguir que imprime un comportamiento e incluso una manera de ser; un espejo en el que reflejarse.  Un carácter indómito y que es capaz de superar cualquier adversidad, por dura que sea. Necesitamos esos héroes hoy en día. Los necesitamos, como la humanidad los necesitó siempre: para encontrar en gestas del pasado un motivo para seguir adelante y luchar por el futuro. Que esas gestas fuesen reales, o que se han convertido en lo que son por el paso de los años, es poco importante. Lo importante es que conforman una personalidad que va más allá del bien y del mal; simplemente, el héroe representa lo que ha de hacerse, y muestra cómo ha de hacerse, frente a mil y un desafíos a superar, como Perseo luchando contra el Titán, o Ulises desafiando los cantos que llevan a la perdición de aquellos que las escuchan. Es este modelo el que lleva a lograr todo tipo de metas, desde las más cotidianas, hasta las más espectaculares, en todos aquellos a los que inspira.No ha de confundirse esta necesidad de obtener referencias en héroes del pasado, con ninguna forma de admiración por la guerra. Quienes consideran que los amantes de la Segunda Guerra Mundial, o más concretamente de los pilotos y hechos de aquella época, son simples seres crueles y despiadados, ignoran que ellos tienen sus propios héroes, sus propios modelos a seguir y que les sirven de inspiración. Y que luchan también por seguir esos modelos. La guerra no engrandece a los seres humanos; pero sí lo hacen aquellos que demostraron coraje y esfuerzo, al menos, desde un punto de vista social y cultural, cuando no religioso y místico. Y, de nuevo, ha de decirse claramente que ese esfuerzo y coraje son efectivamente míticos. Que la realidad fuese la de un hombre asustado y temeroso no importa. Que el piloto sudase y rezase y tuviese mil amuletos antes de despegar en su avión no importa. También temieron Aquiles, Héctor y Ulises, en el combate frente a las puertas de Troya. Lo que importa no son los hombres, sino los héroes, y los héroes son los hombres que han pasado por el tamiz de la historia para terminar en el mar de las leyendas y los mitos.Recientemente, en el foro del Escuadrón 69 se ha abierto un intercambio de ideas sobre qué películas sobre aviación son las mejores, las más representativas de la historia de la aeronáutica. Chapas, uno de los viejos pilotos del Ala IL-2, asegura que las películas de calidad sobre estos temas tienen dos rasgos en común: son antiguas, y están basadas en aviones de los años treinta y cuarenta, cariñosamente referidos como cafeteras, o molinillos, que es como popularmente se conoce a los warbirds, los aviones de combate de la Segunda Guerra Mundial. Y aunque cada cual puede tener sus gustos personales, no cabe ninguna duda de que hoy en día películas como “Pearl Harbor” o “Amelia” no llegan de ninguna forma a representar las sensaciones de aquellas viejas glorias del cine de los años cuarenta a setenta. Y cuando algunos entusiastas se visten con los uniformes de pilotos ingleses o alemanes de los años cuarenta, no hacen apología de ninguna violencia; siguen la inspiración que conforman aquellos héroes que modelan los sueños de muchos pilotos actuales, sean virtuales o reales. Es un reconocimiento a lo que hicieron; pero no a lo que hicieron como hombres, sino a lo que consiguieron con su esfuerzo, y al mito que dejaron en ello para las generaciones futuras.

Los dos protagonistas de Storm of War
Los protagonistas de la Batalla de Inglaterra, aunque en esta foto el Spitfire es posterior, y el 109 en realidad sea un Buchón

 Los héroes virtuales.Que los simuladores históricos son un éxito no es ningún secreto. Frente a sus homólogos que reflejan épocas contemporáneas, un simulador de una época antigua nos permite reintroducirnos en un mundo pasado que, con el paso de los años, se ha convertido en leyenda, y en mitos sus actores principales. Además, para el caso de la Segunda Guerra Mundial, queda ese poso, esa esencia, de que fue la última “guerra buena”, donde se luchaba claramente contra un objetivo monstruoso, el fascismo, que había tomado Europa casi por completo. Sabemos perfectamente que ninguna guerra es “buena”, y que esta guerra, como todas, fue escenario de verdaderas monstruosidades por parte de ambos bandos, pero eso no importa; lo que cuenta es el mito, la leyenda, y el recuerdo que contemplan hoy muchos de los que se inspiran en los hechos de esos años. Porque, en realidad, no son los hechos los importantes cuando de mitos se habla; lo importante es que el ser humano necesita referencias, y en los hechos cotidianos de levantarse e ir a trabajar y volver del trabajo diariamente no los encuentra; sí los halla en los momentos decisivos de la historia. Esa es la diferencia entre historia y mito, y entre hombre y héroe, que tanto confunde a algunos. A pesar de que, posiblemente para algunos, el verdadero héroe es el que se levanta a trabajar a las seis de la mañana diariamente, cuida a los niños y la casa, y sigue adelante, ese héroe no es nada popular, ni inspira a casi nadie. No sirve casi nunca de marco de referencia, aunque fuese práctico. Nadie quiere ser un honrado trabajador serio y responsable cuando de mitos y leyendas se habla; la mayoría, prefieren la inspiración de sus héroes del pasado y sus gloriosas hazañas, aunque sean simplemente mitos creados y alejados de la realidad. La realidad es aburrida; la leyenda no lo es. Es muy normal por lo tanto, huir de la realidad, y buscar la leyenda. La leyenda es blanco y negro, buenos y malos, héroes y villanos. Demasiado tentador para no dejarse seducir por esa música, por esos sonidos, por esos “nose-art”, y olvidar las complejidades de la vida cotidiana y de la historia real.Los simuladores nos acercan al mito y a la leyenda, y también a la historia.Con la necesidad de emular a esos héroes de leyenda, los simuladores han posibilitado el reconstruir los hechos del pasado, de vivirlos de nuevo, pero obviando todos los inconvenientes, y acentuando todas las ventajas. Surgen así los escuadrones y alas virtuales, grupos de pilotos que, arropados bajo un estandarte, emulan las hazañas de sus héroes, se inspiran en los hechos del pasado que quieren revivir, y rememoran los recuerdos de aquellos años gloriosos. Siempre, entiéndase que, cuando hablo de glorioso, hablo del mito, de la leyenda, del recuerdo clavado en el inconsciente colectivo de los entusiastas de aquella época y de aquellos hechos. No hablamos de historia, aunque la historia sea importante; hablamos de mitos.De hecho, es muy interesante observar cómo se crean escuadrones de vuelo virtuales que vuelan únicamente, o casi de forma exclusiva, aviones de una nacionalidad determinada, o incluso unos modelos determinados. Tal es la pasión por esos pilotos virtuales de recrear a sus héroes, que los imitan casi hasta en los gestos. De ese modo aparecen unidades que usan sus emblemas, sus escudos, y aun sus logros como símbolos que los hacen únicos. ¿Es un hobby? Sí. ¿Es una pasión? También. ¿Tiene algún componente más? Naturalmente. Un importantísimo componente histórico, que ha roto las barreras del tiempo que separan aquella época de ésta. Cuando un tal Oleg Maddox sacó a la venta un simulador llamado IL-2 Sturmovik, hizo mucho más que distribuir un “juego”. Puso en marcha un mecanismo gigantesco de recuperación histórica de miles y miles de datos y hechos perdidos en el pasado. Convocó a toda una legión de entusiastas que, entusiasmados por poder volar sus aviones y recrear aquellas batallas aéreas, se lanzaron a la búsqueda de más y más información sobre aquellos hechos. Y, en el afán de ajustar los datos virtuales a los reales, se empezaron a desempolvar cientos y aun miles de documentos técnicos, históricos, e incluso sociales, hasta canciones de la época ya olvidadas. Los foros se llenaron de datos, de debates, de investigación, de trabajo en equipo, y de rememorar el pasado. Muchos quizás no se den cuenta, pero lo cierto es que la saga de simulador IL-2 ha hecho mucho más por la historia de la aviación entre 1936 y 1945 de lo que jamás podrían haber hecho cientos de becas de estudios, carreras de historia, o doctorados perdidos en sus bibliotecas. La chispa que encendió IL-2 se propagó entre miles de jóvenes y no tan jóvenes, que prendieron en Internet una llama que se difundió por todo el planeta, alcanzando a bibliotecas, almacenes, talleres, e incluso zonas de derribos olvidados. Todo ello ha llevado a una “recuperación de la memoria histórica”, término hoy tan de moda, pero de la aviación militar de los años treinta y cuarenta del pasado siglo XX. Sólo algunos, permitáseme decir, “despistados”, siguen viendo a IL-2 como un “juego de ordenador”. Sí, básicamente es un software de entrenimiento, eso es cierto. Como la caja de Pandora, era eso, una caja. Pero una caja que, una vez abierta, ha difundido no el mal, sino la historia de miles de anécdotas, de hombres y de mujeres, y de hechos que, de otro modo, se hubiesen perdido para siempre en el tiempo. Hechos que no han hecho más que modelar aún más el mito de los héroes de los años treinta y cuarenta que escribieron su historia en los cielos de Europa, Asia, y el Pacífico.

Película la Batalla de Inglaterra
Nunca nos cansaremos de recomendar esta excelente película

 La reencarnación de IL-2: Storm of War: Battle of Britain.Crear un simulador es algo brutal, demoledor. Un simulador requiere de la pericia de expertos programadores, diseñadores, ingenieros, y por supuesto expertos en aeronáutica. Poca gente, muy poca, es consciente de la complejidad de crear un simulador de vuelo de una calidad suficiente como para agradar al menos a los menos exigentes de los aficionados al vuelo virtual. Por esa razón empresas como Electronic Arts o Ubi Soft dejaron la simulación hace tiempo; es mucho más cómodo crear productos que duran 10 horas y que cuestan 70 euros, normalmente con un nivel de calidad similar al estéreo de un disco de gramófono de 1890.  Microsoft ha sido la última en abandonarnos, dejando tirado su “producto estrella”, o también su “icono” Flight Simulator. Naturalmente, estas empresas no tienen más icono que el dólar (o el euro), y es al único dios al que sirven. Todo lo demás es simplemente demagogia barata, y todo lo que nos cuentan, una cortina de humo para ocultar sus intereses. Intereses legítimos, es cierto, “una empresa ha de ganar dinero, no es una ONG” se suele decir, pero no por ello menos humillante para quienes amamos la simulación aérea. El relevo lo han tomado ya empresas pequeñas y con personal muy preparado, casi todas nacidas en el este, y muchas de ellas en Rusia. Tal es el caso de la desarrolladora de Oleg Maddox, aunque otras han seguido el camino. Eagle Dynamics ya nos dio buenos productos en 1995 y 1999 y sus Flanker 1.x y 2.x y luego con LOMAC y DCS, pero es Oleg el que sin duda ha triunfado de una forma más decisiva con la saga IL-2.IL-2 estaba ya mostrando hace tiempo signos de agotamiento. La mejora de su motor gráfico, de su modelo de vuelo, etc, requerían de un overhaul completo. Algunos aspectos como meteorología y daños necesitaban comenzar de cero, aparte de otros muchos temas diversos. Es algo similar a lo que ocurre con Falcon 4. Puede mejorarse casi hasta el infinito, pero, como cualquier proyecto de ingeniería, tiene unos límites, más allá de los cuales requiere comenzar de cero.

Spitfire en Storm of War
Cabina protototipo de Spitfire en Storm of War

 Ahí es donde nace la idea de Storm of War: Battle of Britain. De un modo similar a DCS: Black Shark (DCS por Digital Combat Simulation), el prefijo Storm of War implica el comienzo de una saga. Si en DCS tenemos para dentro de un tiempo DCS: A-10 y otros que se supone vendrán, en este caso tenemos SOW: Battle of Britain como primera aproximación, pero luego pueden venir otros escenarios, siendo la Batalla de Inglaterra simplemente el primero de muchos. La elección de esta importante batalla no es casual; además de que comercialmente puede atraer a mucha gente, también se ha querido dar un giro en los combates que se habían visto en la saga IL-2, escenificando un nuevo territorio, y dando gran protagonismo especialmente a varios aviones fundamentales durante el verano de 1940, como el Bf-109E, el Spitfire Mark I y II, el Hurricane, el Ju-87 Stuka, el He-111, etc. Aeronaves que han pasado a la historia, y que se están reproduciendo con gran lujo de detalles en BoB. Por no hablar de que en septiembre de 2010 se conmemorará el setenta aniversario de la Batalla de Inglaterra.Vamos a hablar de algunos aspectos del simulador, que no se han comentado, o se ha hecho por encima, en nuestro anterior artículo resumen sobre este prometedor simulador.Sin cabinas cliqueables ni arranques realistas.Estamos entrando en el mundo del 3D a marchas agigantadas. Por un lado, Windows 7 soporta, de forma nativa, el uso de ventanas táctiles. Por otro lado, fabricantes como Samsung o Acer, entre otros, han presentado, o van a hacerlo en breve, monitores 3D. Estos monitores, y dentro de poco también televisores, son especiales por cuanto disponen de la capacidad de mostrar modelos 3D mucho más sofisticados que con el viejo sistema de las gafitas de colores que hemos visto ya en cine y en TV. Nuevos reproductores Blu-Ray, o modificaciones del firmware de algunos ya existentes, como la PS3, permitirán ver películas Blu-Ray en 3D como ahora ocurre en el cine, donde este año parece que se ha abierto una competición por crear películas en 3D. Los drivers de la empresa de tarjetas gráficas Nvidia ya están preparados para el 3D, e incluso se venden packs con las gafas incluidas. La unión de ambas tecnologías va a producir que podamos interactuar con las manos directamente sobre las pantallas táctiles, y además ver un entorno 3D realista muy sofisticado. De hecho, algunas televisiones comienzan también a pensar en emitir en 3D, y el año 2010 va a ver una verdera explosión de estas tecnologías. ¿Qué tiene todo esto que ver con Battle of Britain? No demasiado, a corto plazo. Pero a medio y largo plazo, el no contar con cabinas cliqueables, es decir, con pulsadores sobre los que se pueda actuar directamente, va a constituir un handicap. En otros simuladores, como Flight Simulator o DCS: Black Shark y A-10, el usuario puede interactuar con el ratón directamente en los instrumentos. El siguiente paso es, por supuesto, hacerlo con los dedos. Y si la cabina puede verse en verdaderos 3D, la inmersión que podremos conseguir será sin duda muy alta. Al fin y al cabo, lo que queremos es vernos inmersos en una cabina virtual, poder manipularla, realizar los procedimientos previos al despegue y por supuesto a la puesta en marcha, etc. Y nada mejor que una cabina virtual en 3D real con sistemas sobre los que podemos actuar con nuestros dedos, para dar un gran paso en pos de nuestro viejo sueño de sentirnos a los mandos de una aeronave real.Battle of Britain no va a ofrecer esta posibilidad, al menos de momento. No me refiero al 3D, todavía lejano, sino a algo mucho más inmediato como las cabinas cliqueables. Oleg Maddox ya lo dejó muy claro en su día, incluso hizo una defensa numantina para evitar este sistema, invocando al fracaso de empresas de simulación que habían cerrado sus puertas y que se habían dedicado a colocar sistemas cliqueables (ver el resumen del informe antes indicado).  Obviamente, esta es una exageración desde cualquier punto de vista. Las empresas que han cerrado lo han hecho porque el mercado de la simulación requiere especialistas, equipos pequeños o medianos altamente cualificados y especializados, y una estrategia de desarrollo, ventas y marketing, además de un contacto con el usuario, muy especiales. No porque las cabinas fuesen o no cliqueables.Eagle Dynamics ha sacado a la venta Black Shark y ha constituido un éxito, pero es evidente que va a arrasar el año que viene con el A-10C, al menos es lo que parece indicar el interés que se ha creado alrededor de este proyecto. Por no hablar de las infinitas expansiones para Flight Simulator en forma de aviones muy sofisticados, totalmente cliqueables. Y los usuarios estamos encantados con nuestras cabinas cliqueables, eso es algo que creo la mayoría tenemos claro. Lo que parece claro es que, una vez sacado el producto a la venta, hacer las cabinas cliqueables puede no ser tan sencillo, si finalmente la demanda lo exige y Oleg Maddox cede, cosa que hoy por hoy parece muy difícil. Realizar una puesta en marcha real no debería ser tan problemático, pero de momento no parece que vaya a ser así tampoco. La tecla “i” que arranca el motor es un pobre sustituto de los procedimientos de arranque de un warbird. Cierto que no eran tan complejos como los de un F-16 o un Su-27 en la actualidad, pero existían unos pasos que pueden verse en otro simulador, Wings of Victory 2. Por otro lado, el sencillo arranque de los aviones de la Primera Guerra Mundial son comunes en el simulador Rise of Flight, donde no por ello dejan de ser interesantes. Parece que Oleg tendría que reflexionar sobre estos temas. Al fin y al cabo, si queremos realismo, lo queremos en el aire, pero también en tierra, desde el arranque en frío hasta la parada final.

Mapa Batalla de InglaterraUno de los muchos mapas que se pueden encontrar de la Batalla de Inglaterra

 Storm of War: Battle of Britain, una gran promesa.Naturalmente, todo esto que he comentado podría hacer pensar a alguno que el simulador no valdrá la pena. Al contrario, el simulador promete ser una gran maravilla en muchos aspectos, y la información que hay disponible así lo indica. Los detalles ofrecidos hasta ahora sobre este simulador son los que sin duda pueden dar un gran impulso a las sensaciones que sintamos volando nuestros warbirds o bombarderos en Battle of Britain. Detalles que, o no se han visto en otros simuladores, o de forma muy somera. Por poner un ejemplo, poder ver en otros aviones la disposición de flaps y alerones nos dará inmediata información sobre aspectos básicos de lo que sucede, y va a suceder, con ese avión. Las vistas realistas de la IA prometen hacernos olvidar esos ojos biónicos de los pilotos controlados por el ordenador, que podían vernos y alcanzarnos como si pilotasen con un radar de apertura sintética y con misiles de última generación. Las prestaciones mejoradas en los aviones IA nos harán olvidar que despegan y vuelan como si fuesen ovnis. La meteorología realista y cambiante nos hará pensarnos el meternos dentro de un cúmulonimbo y salir Dios sabe cómo y de qué forma, como ocurría en la realidad (y ocurre hoy en día si vuelas VFR). La lluvia afectará a las posibilidades de éxito de la misión.  Los fallos fortuitos en el avión, que pueden ocurrir como ocurre en cualquier máquina, nos darán más de un disgusto, como ocurría en misiones reales, y tomar la clásica y trágica decisión ¿continúo o vuelvo a base?

Bf-109E2 Storm of War
La estructura interna de este Bf-109E2 permitirá literalmente que se desmonte por fuego enemigo o daños

 Los daños en aeropuertos podrán hacernos tener que volar a alternativos, o impedirnos despegar si nuestra pista es como un colador por las bombas.  El poder volar online en un mismo bombardero varios pilotos humanos, creará verdaderas tripulaciones que, con entrenamiento adecuado, como en la realidad, podrán mejorar sus misiones, cada uno especializado en un puesto del avión.  La degradación paulatina de los aviones con el uso provocará también fallos y desgaste, perdiendo prestaciones, hasta el punto de tener que hacer overhaul o retirarlos del vuelo. Podremos defender nuestra base poniéndonos a los mandos de un cañón antiaéreo. Estas características, y muchas otras, como por ejemplo el gran detalle de poder entrar en una misión comenzada, harán que probablemente Battle of Britain tenga un gran éxito. Al menos, eso es lo que parece, obviamente habrá que esperar al producto final para comprobarlo. Pero con la experiencia de años de la saga IL-2, no parece que pueda haber demasiados problemas para alcanzar esta meta.Gran realismo en físicas, meteorología, sistemas, y daños...No voy a extenderme en estos temas demasiado, porque ya los comenté en su momento en el resumen antes mencionado de los comentarios de Oleg, y en principio no ha aparecido información nueva reseñable, aunque por supuesto la que hay disponible es tremendamente interesante. Sí voy a incidir en la importancia que va a tener acostumbrarse a volar de nuevo en estos pájaros de los años treinta y cuarenta. Aquellos aviones, de varios cientos de caballos, eran como mulas salvajes coceando al piloto al mínimo descuido. Por poner un ejemplo reciente, recuerdo una conversación hace unos días sobre un joven piloto acostumbrado a aeronaves modestas, al estilo Cessna y similares, y sus impresiones al subir a un avión de trescientos caballos. Naturalmente, sus impresiones fueron de gran sorpresa. Y es que, aunque un piloto pueda esperar potencia, trescientos caballos son muchos caballos como para dejar indiferente a nadie. Y controlarlos requiere destreza, habilidad, y un buen entrenamiento dedicado. Ahora, podemos imaginar lo que podría ser volar con aquellos aviones de ochocientos, novecientos, o mil caballos.Quizás dos de los aspectos más llamativos, por tradición, sean los gráficos y el modelo de vuelo. En cuanto a gráficos, poco hay que decir, lo que es evidente es que los diseños del terreno, cielo y nubes tienen un aspecto espectacular. Pero es en las cabinas donde más queda claro que se ha hecho un trabajo a conciencia. No sólo porque la cabina sea un calco de la real de cada modelo, sino por detalles tan asombrosos como las autosombras de los objetos más básicos, como por ejemplo, las agujas de los relojes generando sombras sobre la estructura inferior. Todo ello con un nivel de detalle que hace a muchos pensar en lo que será necesario para “mover” eso. Oleg ha declarado que un PC que mueva bien IL-2 1946 en modo Perfect podrá mover SOW: Battle of Britain. Bien, moverlo sí, pero ¿con ese nivel? Habrá que verlo. En todo caso, preveo una cascada de compras de memoria adicional y, sobre todo, de tarjetas gráficas modernas, cuando no cambios completos de ordenador, para poder ejecutar toda esta parafernalia visual. ¿Merecerá la pena? Claro que sí, es arriesgado, pero todo indica que Battle of Britain va a merecer la pena. ¿Que supondrá un gasto extra? Claro, pero ¿qué importa? Cuando veamos nuestros gráficos de los ochenta, y los comparemos con los de un compañero del escuadrón y su novísima tarjeta, muchos venderemos cuerpo y alma en pos de esa tarjeta que nos lleve al reino de los sueños. No todos claro, sé que algunos no se preocupan por esas “tonterías”, pero no nos engañemos: la mayoría caemos víctimas de lo que ven nuestros ojos.

Meteorología en Storm of WarLa meteorología será cambiante a lo largo de día; mucho ojo con volar en medio de una tormenta en formación

 En cuanto al modelo de vuelo, recordemos que Oleg ya anunció que la versión 4.00 de IL-2 (que apareció como parche de Pacific Fighters hace ya bastante tiempo)  serviría como base para crear el modelo de vuelo de Battle of Britain, siendo el modelo nuevo del IL-2 una primera versión. Las versiones 1.00 a 4.00 de IL-2 disponían de un modelo de vuelo que con el paso de los años se había quedado anticuado. No era malo, pero pecaba de rígido, y de someter a los aviones a comportamientos a veces no muy reales, especialmente fuera de la envolvente de vuelo (algo tradicional en simuladores cuyos modelos de vuelo no son muy avanzados, caso de Flight Simulator por ejemplo). Así pues, quienes vuelan hoy IL-2 Sturmovik: 1946, están de hecho volando con la base del modelo de vuelo de Battle of Britain. Eso sí, obviamente es de suponer que habrá cambios, pero la base se lleva trabajando y mejorando bastante tiempo como puede verse, por lo que podemos esperar un comportamiento realista de los aviones. Por “realista” quiero decir algo que la mayoría de nosotros no ha experimentado nunca, porque volar en un warbird real es una experiencia reservada a muy pocos, pero es de suponer que encontraremos sensaciones bastante similares a las vividas en el vuelo de un warbird real. Claro que esta es la canción que siempre se canta, pero esperamos que en esta ocasión se cumpla. Al fin y al cabo, la potencia de un procesador Quad Core actual no tiene nada que envidiar a la de potentes ordenadores de simulación profesionales de hace unos años. Eso sí, el término “comparar” es peligroso ya que un Intel Quad Core o un AMD-ATI son procesadores de uso general, pero parece que se puede esperar un modelo de vuelo acorde con sensaciones realistas dentro de las limitaciones de un PC. ... Daños por doquier.Parece un poco cruel lo que voy a decir, pero ametrallar un avión y ver cómo se despedaza y arde de forma realista es una maravilla para los ojos del piloto virtual. Claro que esto entra dentro del contexto de realismo en un simulador, y no es extrapolable de ninguna manera al mundo real, como muchos se afanan en hacer creer. Pero debe quedar claro que el piloto virtual quiere realismo, y en un simulador como Battle of Britain, gran parte de ese realismo es una física de las armas acordes con la realidad, así como unos daños también reales.En cuanto a las armas, disparar a un B-17G con una ametralladora del calibre 7,62 es casi como soplar una vela. Disparar con dos cañones de proyectiles explosivos de 20 mm más dos ametralladoras de 12,7 mm sin embargo es algo mucho más contundente, qué duda cabe. Pero, más allá de esta obviedad, lo que importa son dos cosas: que la trayectoria, penetración, y daño del proyectil sea acorde con la velocidad de salida, distancia recorrida, ángulo de caída, y daño según el material donde impacte, y que los daños sean acordes visual y físicamente. En este sentido, a nivel visual vamos a poder ver incluso las cuadernas de las alas y las células de los aviones, componentes del motor, etc, cuando impactemos sobre el avión contrario. A nivel físico, los daños van a ser acordes al punto de impacto. Y no es lo mismo atravesar limpiamente la célula del avión, que impactar sobre un componente vital de la aeronave, sea un tubo hidráulico, un componente eléctrico, un motor, una superficie de control, etc. La pérdida de una superficie de control conllevará un cambio en la aerodinámica de la aeronave, así como la modificación de las superficies de sustentación por daños, agujeros en el fuselaje, etc, que modifican el comportamiento y la aeronavegabilidad, hasta incluso hacer que el avión deje de ser aeronavegable. Esto sin duda requiere unos cálculos físicos de gran magnitud, lo que supone una carga importante para el procesador, de ahí que, como ya ocurre en DCS, disponer de un procesador de dos o más cores es básicamente tan importante como tener una tarjeta gráfica potente. Windows 7 en este sentido viene en nuestra ayuda, ya que, además de gestionar los procesadores multicore de una forma mucho más racional y perfeccionada que Windows XP, tiene una carga bastante inferior a Windows Vista. Conclusión: Windows 7 es el sistema a elegir, al menos en teoría. Luego en la práctica se verá, pero en DCS: Black Shark la mejoría es evidente, y también en algunos otros simuladores. Luego es de esperar que Battle of Britain discurra por el mismo camino.

Patrulla Aérea
Dos Spitfires en busca de aviones alemanes

 Explosión de actividad con Battle of Britain.Otro elemento importante, y que en mi humilde opinión pronostico que sucederá, es una explosión de actividad con respecto al simulador. Pero no solamente a nivel de escuadrones y sus correspondientes Alas, sino al intercambio de actividades entre escuadrones y alas, realización de actividades competitivas de muchos tipos, y, espero, la creación de nuevos escuadrones virtuales, algo de lo que siempre andamos escasos. Todo esto no requiere de especiales poderes mágicos ni de una bola para ver  el futuro, se trata, simple y llanamente, de extrapolar el fenómeno que ha supuesto IL-2 a la actualidad, con un mundo totalmente inmerso en Internet y en las actividades online, mucho más variado que el que se encontró IL-2 cuando se puso a la venta. ¿Superará a IL-2? A corto plazo puede que no, pero en dos o tres años muchos pilotos habrán dejado IL-2 y migrado a las cabinas de Battle of Britain, puede que antes incluso dependiendo de cómo evolucione el simulador. No quiere esto decir que se abandonen las actividades de IL-2, pero sí preveo una marcha masiva cuando Battle of Britain se asiente, y, sobre todo, empiece a poblarse de aviones y de mapas, como ha ocurrido con IL-2. El problema es saber si realmente Storm of War terminará por destronar a IL-2 de forma definitiva y en cuánto tiempo, o, al menos, si tendrá el impacto social, incluso cultural, que ha tenido IL-2. Personalmente, creo que las nuevas generaciones de pilotos virtuales están llegando a los escuadrones con muchas ganas de hacer cosas. Y que se prepara una nueva hornada de pilotos que tomarán las riendas de las ideas que hoy en día se llevan a cabo, para recrear nuevas batallas y otras ya desarrolladas con IL-2, usando SoW. Del mismo modo que la aparición de un nuevo sistema operativo conlleva nuevos desarrollos y posibilidades, la aparición de un nuevo simulador estimula la creación de actividades.  El ejemplo es LOMAC Flaming Cliffs, cuyo anuncio de una versión 2.0 ya está movilizando a mucha gente, deseosa de desarrollar nuevas actividades con esta promesa de un simulador compatible con DCS: Black Shark. El propio Black Shark ha sido un estímulo para gran cantidad de actividades. Rise of Flight, no lo olvidemos, está creando toda una nueva corriente de pilotos amantes de los aviones de la WWI. Y DCS: A-10 promete atraer a una gran cantidad de pilotos, incluso en el E-69 se están diseñando clases presenciales sobre este simulador. Entonces ¿no va a hacer lo mismo un nuevo simulador como Storm of War, con la garantía de estar creado por el equipo de Oleg Maddox, y que promete grandes avances a todos los niveles? Por supuesto que sí, y sin duda, de una forma sublime, arrastrando a miles de aficionados amantes de los warbirds y de las hélices. Y, en el terreno cultural, el propio escenario de la Batalla de Inglaterra animará a muchos a conocer esta importante parte de la historia sucedida sobre los cielos del Canal en el verano de 1940. Es decir, que, una vez más, además de volar, muchos aprenderán historia de la forma más instructiva y didáctica posible: reviviéndola en primera persona, y sintiendo, aunque sea muy remotamente, lo que aquellos pilotos sintieron sobre los cielos de Inglaterra.Resumen.Con esto concluye esta segunda parte dedicada a lo que nos espera en 2010, aunque habrá más novedades, o eso esperamos, de las que iremos hablando en este portal. Obviamente quedan muchísimas cosas en el tintero, pero empezaban a dormirse mis dedos, que ya no están para muchos trotes. Sin embargo, en este portal iremos publicando estas y otras noticias relacionadas con la simulación e informando de lo que acontezca y sea de destacar, aunque, naturalmente, el líder en información es el foro, como ocurre en casi todas las webs actualmente, y en donde primero surgen las noticias de mano de los compañeros del Escuadrón, mucho más rápidos que este viejo redactor en capturar noticias. El portal seguirá, sin embargo, siendo un lugar de reflexión, comentarios, artículos, análisis, y divulgación de lo que es ya una cultura aeronáutica por derecho propio: la cultura de la simulación y el vuelo virtual.En cuanto a Storm of War, queda esperar su salida, que en estos momentos no tiene fecha, pero que parece casi segura para “algún momento antes de septiembre”, ya que Oleg aseguró que este simulador estaría a la venta para la fecha de la conmemoración del 70 aniversario de la Batalla de Inglaterra, como ya hemos comentado anteriormente. Sea como fuere, tenemos ante nosotros una continuación de un simulador que apunta a ser un nuevo éxito, al menos sobre el papel, y que demuestra dos cosas: que existe un mercado para este tipo de productos, con seguidores muy fieles, y que la simulación, lejos de ser solamente un entretenimiento, que también, es para muchos casi una forma de vida, o, al menos, una forma de contactar con el pasado, y transportarlo al presente en primera persona, emulando, y en cierto modo, hasta sintiendo en algunos momentos, lo que aquellos pilotos sintieron. No es lo mismo, eso está muy claro, pero ¿qué mejor forma de conocer la historia, que ser parte de ella? Eso nos propone Oleg y su Storm of War: Battle of Britain. Seguiremos informando.


Resumen y traducción general de aspectos básicos. Foro de Battle of Britain en el Escuadrón 69.Storm of War en SimHQ. Imágenes del simulador.

 

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