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Libros de Aviación


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¡Jenisais, por todos los dioses, qué alegria ver un mensaje tuyo! Estábamos sinceramente preocupados porque llevabas mucho tiempo sin dar señales de vida y nadie sabía nada de ti. Sea lo que sea lo que te ha tenido fuera, me alegra tenerte por fin de vuelta, ¡y hablando de libros!

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Amigo Dardo: Agradecimiento sentido por vuestra preocupación (singularizando en tí a los forero-lectores con lo que tuve la dicha/suerte de comunicarme antaño)

 

Parafraseando al sabio, me permito el "Decíamos ayer".

 

Y volveré a empezar escribiendo apoyado en la última frase tuya, Dardo: "¡Y hablando de libros!. De qué iba a escribir si no.

 

Si ayer tuve que comunicar el fallecimiento de James Salter este pasado viernes 1; hoy me toca hacerlo con otro viejo conocido nuestro. Se trata del Cnel. Jack Broughton.

Del que traduje y subí a este Foro su primer y más famoso libro: "Thud Ridge". Les Crêtes de la Mort, en su versión francesa, prologada nada menos que por mi siempre admirado Pierre Clostermann). Disfrutamos todos mucho con el relato de los vuelos comandados por el coronel sobre Vietnam del Norte, 102 misiones siempre a bordo del F-105D. desde la base de Takhli, en Tailandia. Comprobó que las defensas aéreas norvietnamitas eran extremadamente duras y efectivas. Combinando habilmente Misiles SAM, con los ágiles (en comparación con los voluminosos Thunderchief) MiG 21.

 

En una de esas misiones, dos pilotos de su Sqn. atacaron por ¿error? a un carguero soviético (el "Turkestan") en Haiphong, el puerto de Hanoi, Ocasionando muertos a bordo. Terremoto internacional. El Cnel Broughton para "cubrir" a sus subordinados, inutilizó ambas cámaras de grabación. Le costó la carrera. Sometido a Julcio militar, fué "apeado" y "condenado" a un despacho en el Pêntágono. Hastiado por su inexplicable ostracismo abandonó la USAF en 1968. Tras 26 años de servicio y habiendo volado todos los aparatos en uso en la Fuerza Aérea. Lo ganó la literatura. Escribió las mejores historias sobre la Guerra Aérea. Para nuestra desgracia no se han traducido al castellano. Como dije arriba hay versión francesa de Thud Ridge. El resto que los traduzca Dardo...

 

Para acabar, subrayar las coincidencias. Ambos pilotos, Salter y Broughton nacieron en 1925. No llegaron a servir en las WWII, por solo unos meses. Los dos volaron en la Guerra de Corea (Broughton 114 misiones). Abandonaron la carrera de las armas. Y fallecieron con solo un año de diferencia. Jack Broughton ( y este es el motivo de este post) falleció en su retiro de California en 2014 a los 89 años. Y James Salter, este 19 de junio.

 

Desconozco si todavía se puede leer mi traducción del "Thud Ridge" en esta misma rúbrica. Ojalá que sí.

 

Saludos

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Dardo

 

¡Jesús! Agradecido tu empeño en buscar "ese" viejo texto. Tras volver a "leerme" me da como una especie de sonrisa incrédula, y también me sonrojo. Que conste que el poco merito que tenían mis traducciones se debían siempre a la innegable calidad de los originales. Sin buena materia prima, parcos resultados.

 

Volveré, pues, a enfrentarme a mi (siempre) caótica biblioteca. El tiempo transcurrido ha ido, afortunadamente, dejando su sedimento en forma de libros. De diversa temática, pero siempre "de aviones".

 

Deseo que la espera sea breve.

 

Saludos

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  • 3 weeks later...

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The reconstruction of warriors: Archibald McIndoe, the Royal Air Force and the Guinea Pig Club

Por Emily R. Mayhew.

Idioma: Ingles

 

Navegando por Amazon, me tope en las sugerencias de libros que pudieran interesarme con este libro y me llamo poderosamente la atención. Conocia de oidas el Club de los Conejillos de Indias (Guinea Pig Club), un grupo de pilotos unidos por un denominador común, sus graves quemaduras durante la guerra y que fueron tratados en muchas ocasiones con tecnicas experimentales.

Este libro profundiza ligeramente en esa cara de la guerra menos vistosa y de como un hombre, el Dr. Archibald McIndoe hizo todo lo que estuvo en su mano por recuperar la vida de esos pilotos y tripulaciones gravemente heridos en combate o accidentes. El libro de la autora no es un tratado medico, por lo que su lectura no es excesivamente complicada y nos narra todos los aspectos de la tragedia de los pilotos quemados. Empieza con la introducción del peligro del fuego en los aviones y como el Mando de Cazas de la RAF había desestimado los tanques autosellantes al inicio de la guerra (consideraban que la perdida de autonomía, unos 10-12% por los tanques autosellantes) era inadmisible y que bastaria el blindaje para protegerlos y de como los pilotos pagaron ese error. Terribles testimonios de primera mano de aviadores derribados como Tony Gleave o Geoffrey Page entre otros ponen de manifiesto lo que significo para algunos esos errores. De la misma manera nos relata los tratamientos de preguerra y de como Archibald McIndoe lucho por cambiarlos, ahorrando sufrimientos, amputaciones y la vida de muchos pilotos que vendrian despúes. El libro también hace hincapie en la situación circundante, de hay que se formara el club, como apoyo, hombres que tenian que volver a ser hombres; para muchos, el volver a volar significaria superar aquella fase, luchar contra el rechazo, donde se destaca a la poblacion de East Grinstead, donde estaba el hospital de McIndoe y que acepto y acogio ejemplarmente a aquellos hombres desfigurados; asientos y mesas reservadas en teatros y restaurantes, chicas pidiendoles citas... etc... en ¡contraste con gente que incluso pensaba que los hijos de los Conejillos de Indias, heredarian las deformidades fruto de sus heridas!. Habla de la figura de McIndoe, que se desvivio por sus pacientes, tanto por su mejoria fisica como mental, asi como su aceptación y vuelta a la sociedad (antes de ellos, las ordenanzas prohibia a los militares mutilados ir de uniforme, llevando un parche donde se reconocia su servicio a la patria), McIndoe cambio eso, asi como la recepción de pagas y prorrogas en el licenciamiento. Sus metodos de tratamiento y rehabilitación ayudaron a superar las heridas a muchos hombres marcados, literalmente, por la guerra.

Un libro muy interesante, personalmente muy recomendable, de la cara menos "glamurosa" del combate aereo, lleno de detalles, anecdotas e historias que adornan el libros, algunas curiosas, otras tragicas y alguna graciosa que hacen de este libro una lectura que no se olvida facilmente.

 

Bonus de información:

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Quizas muchos recordareis esta imagen del film "La Batalla de Inglaterra", en aquella pelicula, la figura de los aviadores quemados fue reivindicada por Bill Foxley. Foxley, que interpreta a un piloto de caza, fue miembro del Guinea Pig Club; tripulante de un Wellington, quedo totalmente desfigurado por un accidente en 1944. Se le considero el peor herido por quemaduras de toda la RAF.

Edited by Von Hammer
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A la mayoría es muy posible que al menos os suene la historia, ya que se ha comentado en el foro y se ha compartido en Facebook y otras redes sociales. En diciembre de 1943, pocos días antes de Navidad, un B-17 se arrastra a no más de 200 ó 300 metros del suelo y apenas a unos nudos por encima de su velocidad de pérdida, intentando regresar a casa. Era la primera misión de su piloto, Charlie Brown, y su tripulación. Tras ser alcanzados por la flak y después por varios cazas alemanes, estos lo dieron por derribado al verlo precipitarse hacia tierra aparentemente sin control, pero Charlie logró enderezarlo muy cerca ya del suelo. El avión llevaba boquetes enormes en el fuselaje y las alas, el timón de cola destrozado, el estabilizador de profundidad izquierdo arrancado, un motor en bandera, otro bloqueado a revoluciones mínimas y un tercero fallando intermitentemente, el artillero de cola muerto, otro gravemente herido con una pierna semiamputada y el resto con heridas varias (el propio piloto llevaba esquirlas de bala en un hombro), y sólo una ametralladora funcional en todo el avión. En su desesperada huida sobrevolaron un aeródromo en el que Franz Stigler, un as con una treintena de victorias en su haber (algunas no reclamadas), se encontraba terminando de repostar. Franz despegó y persiguió a la fortaleza decidido a alcanzarla antes de que llegase a la costa, cosa que consiguió en unos minutos. Al acercarse le sorprendió comprobar que ninguna de las armas del bombardero enemigo le disparaba y eso le hizo retrasar un poco el momento de apretar el gatillo. Un poco más cerca y los daños del aparato eran cada vez más visibles. Le pudo la curiosidad y se acercó todavía más hasta llegar a su altura, y entonces lo que vio le dejó helado. Le vinieron a la mente las palabras de su primer jefe de escuadrón, cuando le advirtió que jamás disparara contra un aviador que desciende en paracaídas porque de hacerlo su conciencia no se lo perdonaría y jamás sería capaz de volver a ser una persona normal.

 

Muchos años más tarde, en contra de todo pronóstico, Brown y Stigler llegaron a encontrarse siendo ya ancianos y la noticia recibió cierta cobertura en los medios especializados. Cuando el autor de este libro, Adam Makos, localizó a Charlie Brown con la intención de charlar un rato con él y publicar un artículo sobre el asunto en su revista, Charlie le contestó que en esta historia él no era más que un personaje secundario, que el verdadero héroe era Franz Stigler y que no pensaba contarle nada si antes no se tomaba la molestia de hablar con el alemán. Adam Makos aceptó con reticencias, no le interesaba escribir sobre el enemigo, pero cuando conoció a Franz se dio cuenta de hasta que punto tenía razón Charlie.

 

"A Higher Call" no me consta que esté traducido al castellano (si tuviera tiempo lo haría yo mismo, mecachis), así que los que no os defendáis con el inglés os perderéis uno de los mejores libros sobre Aviación y sobre Aviadores que he leído jamás, y llevo ya unos cuantos, y en el que, tal y como avisaba el bueno de Brown, el auténtico protagonista es Franz Stigler. Comenzó a volar en planeador siendo aún un niño y acabó formando parte de la más famosa unidad de ME-262, la JV-44 o "Escuadrón de los Expertos" liderado por Adolf Galland. A lo largo de ese camino se topó con el B-17 de Brown, y gracias al libro podemos entender por qué reaccionó como lo hizo. Una maravilla.

Edited by Dardo
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La verdad es que si de algo me ha servido el inglés es para poder acceder a muchísimos libros que no se publican en español. Sólo lamento haber perdido en buena parte el francés con el que salí de COU, con lo que me queda me animo con los comics pero no con los libros, y en esa lengua hay también un montonazo (menos mal que Jenisais nos ha traducido unos cuantos por amor al arte).

 

No descartéis, no obstante, que "A Higher Call" acabe siendo traducido, ya que hay planes para hacer una peli (madreeeee, qué peliculón si la hicieran medio bien...). Hace unos también me impresionó muchísimo "Unbroken" de Laura Hillenbrand sobre la vida de Louie Zamperini. Gracias a que Angelina Jolie consiguió llevarlo a la pantalla (y no lo hizo mal, no era nada fácil) ahora sí que es posible encontrarlo en castellano con el mismo título que la peli, "Invencible".

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Seguro que la mayoría sabéis que Antoine de Saint-Exupéry, el autor de la inmortal obra "El principito", era un veterano piloto que encontró su final a bordo de un P-38 de reconocimiento en 1944, derribado sobre el Mediterráneo (los restos de su avión fueron hallados y rescatados hace unos pocos años). Sin embargo no hay tanta gente (salvo en Francia, donde justamente se le venera) que haya leído alguno de sus otros libros, muchos de ellos ambientados en el mundo de la Aviación que tanto amaba. Yo por fin me he quitado esa espina.
Tras buscar por Amazon me encontré con que la mayoría no estaban disponibles en castellano (descatalogados hace tiempo) y en francés no me atrevía con ellos (me llega para leer un cómic con dificultad, un libro se me hace cuesta arriba), pero me topé con un volumen en inglés disponible para Kindle titulado "Airman's Odissey", que en realidad es una trilogía compuesta por estos títulos:
"En Tierra de Hombres"
"Vuelo nocturno"
"Piloto de Guerra"

Como la portada del libro es muy sosa me voy a permitir ilustrar el post con un dibujo mío realizado esta semana (tras acabar de leer tenía ganas de hacerle un pequeño homenaje al bueno de Saint-Ex, como le llamaban familiarmente sus compañeros), y a continuación os cuento algo de cada uno.

 

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"En Tierra de Hombres"

Éste es un libro autobiográfico en el que Saint-Ex nos cuenta sus inicios en la aviación postal, como piloto de correos en África y Sudamérica en los años 20, en las peligrosas líneas a traves del Sahara y de los Andes respectivamente. Eran años en los que hacerse piloto significaba lanzarse a la aventura y jugarse el pellejo cada día, pero Saint-Ex y sus colegas de profesión compartían la visión de un mundo en el que las distancias y las diferencias entre países se redujesen gracias a los aviones, y tanto creían en esa visión que estaban dispuestos a todo por hacerla realidad, aunque fuese a costa de su misma existencia. Cada anécdota, cada aventura, cada viaje, vienen enriquecidos por las reflexiones del autor y sus descripciones de personas, lugares y del propio sentimiento del vuelo. Para mí, que después de décadas de soñarlo por fin lo estoy experimentando en vivo, las palabras de Saint-Ex me sonaban como las de un instructor más, preparándome no para el manejo del avión, sino para el de mis propias emociones al sentir su poder entre mis manos.
Por destacar algo por encima del resto, cosa nada fácil, me quedaría con el relato de su intento de batir un récord de vuelo hasta Saigón en 1935 junto con su navegador, Prevot, que acabó en un accidente al estrellarse en mitad del Sahara libio por haberse desorientado en la oscuridad (volar de noche sobre el desierto con la instrumentación de entonces debía requerir unas pelotas considerables). Durante los cuatro días de su odisea ambos padecieron hambre, muchísima sed y no pocas alucionaciones, y justo en esos momentos nació, aunque ni él mismo lo supiera, su singular Principito.

"Vuelo nocturno"
Éste es un relato de ficción pero basado en su experiencia, centrado en los años en los que la naciente Aviación Comercial, para conseguir sobrevivir y hacer frente a la competencia del ferrocarril, no tuvo más remedio que aceptar el reto de volar de noche con la rudimentaria instrumentación de la época. Como dice uno de los protagonistas, el gerente de una compañía de correo aéreo, "el tren recupera durante la noche la ventaja que nosotros le sacamos durante el día", por lo que, imbuido por esa visión sobre el futuro de la Aviación que os comentaba en el libro anterior, no duda en obligar a sus pilotos a volar no sólo en la oscuridad, sino con todo tipo de condiciones meteorológicas, sabiendo que perderá a algunos al hacerlo. El otro protagonista es precisamente uno de estos aviadores, que se ve forzado a apartarse de su rumbo en mitad de la noche para esquivar una tormenta, iniciando una carrera contra el tiempo (o mejor dicho, contra su reserva de combustible), contra los elementos y contra la propia oscuridad.
"Piloto de guerra"
Aquí volvemos a encontrarnos al bueno de Saint-Ex en la cabina, esta vez como piloto de reconocimiento en el Ejército del Aire Francés. Estamos en 1940 y las tropas alemanas avanzan inexorablemente sobre Francia, mientras el ejército galo se desmorona, incapaz de hacerles frente, y se bate en retirada por todas partes, con honrosas excepciones como la del propio Saint-Ex. El libro narra una misión concreta, un vuelo de reconocimiento a Arras, al que partirá acompañado de un observador y un artillero (no dice el modelo de avión que pilota, pero debía ser un Potez 63), muy consciente de que de cada tres tripulaciones que sale en una de estas misiones sólo una está regresando, por lo que su escuadrón es apenas una sombra de lo que era pocas semanas atrás. Aún así él se dispone a cumplirla, preguntándose todo el tiempo por qué, para qué, a quién beneficiará. Mientras lucha contra el frío que agarrota las mandos e inutiliza las ametralladoras, mientras intenta dejar atrás a los 109 que ascienden en su busca como aves de presa, mientras esquiva como puede a la flak que rodea su objetivo, Saint-Ex no para de hacerse todas estas preguntas y buscarle respuestas. Para cuando regresa, uno siente que sabe lo que es el sentido del Deber, escrito con mayúsculas, y cuál es la razón de que, en ocasiones, esté justificado el poner en peligro la propia vida. Una frase del libro se me quedó grabada: "Lo que hace grande a mi Civilización es el hecho de que un centenar de mineros se sientan llamados a arriesgar sus vidas para salvar la de un único compañero que ha quedado sepultado. Al rescatarlo, a quien en realidad rescatan es a la Humanidad"
Es inevitable, al leer "Piloto de Guerra", pensar en esa última misión de la que Saint-Ex no volvería cuatro años más tarde. Al acabarlo yo al menos termino convencido de que, si las balas no le mataron, luchó hasta el último instante por recobrar el control de su avión, aunque lo supiera imposible, porque la rendición no formaba parte de su vocabulario, pero también que en ese momento final no sintió desesperación sino paz, y que dio su intensísima vida por bien vivida y su sacrificio por justificado.

No son estos libros para quien sólo busque acción y divertimento, aunque sin duda los hay. Son libros que exploran lo que de noble hay en el alma humana y hacen que uno quiera ser mejor persona, aunque sólo sea por ser un poco más dignos del legado de seres irrepetibles como el propio Saint-Ex.

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¡Pero qué puedo yo decir de la vida y milagros de Antoine de Saint-Exupéry después de leer (y releer) lo escrito por Dardo!

 

En lenguaje coloquial diría que me lo ha quitado de la boca. Solo debo añadir algún complemento para situar en el tiempo y en el espacio el universo de los libros de Saint-Ex. Como que todos sus obras tuvieron gran difusión. Que se tradujeron a múltiples y a veces exóticas lenguas. Encabezó así el paso de la aviación de unos pocos a democratizar su uso. Contribuyó junto a otros excelsos aviadores a abrir rutas que unieron continentes. Y para ello tuvieron que crear de la nada instrumentos y aviones de nueva concepción. El prestigio personal que logró para Francia a nivel mundial en el prometedor campo de la Aviación de pasajeros fue definitivo. Una prueba de ello fue su nombramiento como Jefe de Relaciones Internacionales de la recién creada Air France.

 

Solo el comienzo de la Segunda Guerra Mundial quebró su carrera en la Aviación civil. Pero salió ganando la Literatura en su más alta acepción. Hoy se siguen leyendo sus libros en cualquier parte del mundo. Y hasta los niños comienzan su amor a la lectura en las páginas de El Principito.

 

A Dardo solo le quedan de leer dos o tres de las obras de Saint-Exupéry. Me encargaré de que no nos deje con la miel en los labios. Que las lea, y sobre todo que nos las "explique" tan bien como las anteriores. Es cosa mía.

 

Y a ser posible que nos las ilustre con tan buena mano como la mostrada en ese retrato de nuestro héroe delante de su última montura. Y como testigo afligido a ese personaje atribulado que parece conocer ya el resultado de ese fatídico viaje del 31 de julio de 1944 que desde Borgo-Bastia despegó a las 0845 en el avión P-38 nº 223 con la misión de "Mapping East of Lyon" tal y como consta en su último plan de vuelo, que se cerró con la mención de "No Pictures". Y a las 1530 indicó someramente: "Pilot did not return & presumed Lost". En ese momento Antoine de Saint-Exupéry volaba, ya, muy, muy alto...

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El último enemigo

de Richard Hillary

Ed. Complices

 

Considerado por algunos como uno de los mejores libros del tema escritos durante la 2ª Guerra Mundial, en El último enemigo nos encontramos el relato autobiografico de su protagonista, Richard Hillary, de origen australiano, y sus vivencias que le marcaron. El libro empieza con su ultimo dia de vuelo en la Batalla de Inglaterra, el 3 de septiembre de 1940, con Hillary "peleandose" con la nueva cupula recien instalada de su Spitfire... un vaticinio de su destino al finalizar el capitulo, cuando alcanzado por un Bf-109 (identificado como el del Hauptmann Helmutt Bode del II./JG26), se ve incapaz de salir de su aparato mientras las llamas empiezan a inundar la cabina. El autor nos narra su juventud como estudiante de Oxford, su perspectiva de la guerra y sus ambiciones en ella, donde quiere combatir para desarrollarse como persona; individualista e interesado asistimos a sus discusiones con compañeros más idealistas. Hillary narra con detalle su paso a los escuadrones de entrenamiento en Escocia y como el destino va haciendo desaparecer uno a uno a sus compañeros de Universidad y como otros nuevos llegan con la instrucción. Como excitado pasa a una unidad de Spitfires (el 603 Sq.) y como es enviado al sur en la fase más violenta de la Batalla de Inglaterra. Tras seguir las peripecias de Hillary en combate llegamos al punto de inflexión cuando, tras ser derribado, debe pasar la odisea de recuperarse de sus terribles quemaduras, desfigurado y dolorido, su paso por los hospitales, su cambiante entorno y las operaciones para devolver rasgos humanos a su cara, hasta finalmente dar con su desarrollo como persona, pero no tal y como él habia esperado. El resultado es un libro más profundo de los esperado, intimista en algunas partes y lleno de detalles para los amantes de la aviación.

 

Hillary, que siempre habia querido ser periodista, escribio este libro en 1942, un homenaje a aquellos que había conocido, vivos o muertos, la forma de dar a conocer su historia y redimirse ante ellos. El destino quiso que este fuese el unico libro escrito por Hillary por las desgracias de la guerra. El 8 de enero de 1943 se estrello el Blenheim que pilotaba durante unas maniobras de entrenamiento nocturnas, tras volver a ser aceptado para el servicio, pereciendo él y su observador Sgt. Wilfred Fison.

Edited by Von Hammer
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  • 2 weeks later...

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Arrival of the Eagles

de Andy Saunders

 

He vuelto a releer este libro. A decir verdad su adquisición, en Flying Legends 2014 fue una excusa para poder acercarme y estrechar la mano al veterano piloto de pruebas Eric Brown (que firma el prologo), pero desde luego el libro me parece una buena compra. Andy Saunders recopila en este libro los principales casos de aviones alemanes que llegaron a Inglaterra (en diferente estado), poniendonos en situación, con una extensa descripción del suceso, asi como otros datos anexos. Su labor de investigación es sobresaliente y junto a buenas fotografias da a conocer o profundiza en historias sobre estas aguilas caidas.

 

Indice de capitulos.

- First eagle down:

El primero en caer sobre la Isla britanica (y además en buen estado), un He-111 abatido en cerca de la localidad e Humbie, en Escocia, el 28 de octubre de 1939.

 

- On the run:

Un He-111 del KG55 abatido durante la Batalla de Inglaterra. El avión se estrello una vez salto la tripulación, uno de los alemanes, Josef Markl, consiguio ser el aviador alemán que más tiempo evito la captura. 9 dias.

 

- The lost post:

Un Gotha 145 de la Luftwaffe de reparto de correo acaba aterrizando por error de navegación en South Down, cerca de Lewers, en Inglaterra.

 

- Rooftop pursuit:

En este capitulo, el autor reivindica la figura del piloto Percy Burton, que el 27 de septiembre de 1940 embestiria un Bf-110 durante una persecución a baja cota.

 

- The Battle of Graveney Marshes.

La historia de la "feroz" batalla de la Home Guard britanica contra la tripulación de un Ju-88 abatido. ¿Que ocurrio realmente?

 

- An Edelweiss in the clover.

28 de julio de 1940. Un solitario Ju-88, confundido en la oscuridad acaba aterrizando de emergencia en una base inglesa para su sorpresa.

 

- "Bale out".

Perdida, la tripulación de un Dornier Do-17 salta en mitad de la noche sobre Inglaterra. Su avión, bien trimado, recorreria 120 millas antes de finalmente caer con un aterrizaje sobre su panza asombrosamente limpio. Posiblemente uno de los primeros aviones "extraviados" gracias a al 80 (Signal) Wing de la RAF, una unidad de interferencia electronica que engañaba los dispositivos de navegación alemanes con falsas señales. El autor tambien relata otros casos relacionados con esta unidad británica.

 

- The strange case of Albert Horn.

¿Quien es Albert Horn?. Pues ni más ni menos que el pseudonimo con el que se identifico (sin mucho exito) Rudolf Hess al ser capturado. El autor nos pone en detalles de como fue la huida y llegada del hombre de confianza de Hitler.

 

- Turncoat Messerschmitt.

El motor del Bf-109F del Hptm Rolf Pingel le jugo una mala pasada mientras perseguia unos Stirling de regreso de una misión. Resultado, la RAF pudo hacerse con un nuevo modelo de Bf-109 para analizar.

 

- To get a Butcher Bird.

El Fw-190 estaba haciendo estragos entre las filas inglesas. La necesidad de contrarrestarlo fue tal que el Cpt. Phillip Pinckney del Commando 12 propuso a la RAF una audaz (y casi suicida) incursión para robar uno delante de las narices de los alemanes. Como sabemos, y también trata el autor en este capitulo, al final no hizo falta, el Oblt Armin Faber de JG2 tuvo la "amabilidad" de entregar uno intacto a los ingleses al aterrizar por equivocación en el aeródromo ingles de Pembrey, en Gales del Sur.

 

- Caught in the Meacon´s Trap.

Otro caso de un avión atrapado por la red de señales falsas de la 80 (Signals) Wing. Un Dornier Do-217.

 

- Thieves, defectors and others.

Como su nombre indica, recopila algunos casos de ladrones (un par de pilotos franceses), desertores y otros casos, como el de dos pilotos de Bf-109G que se perdieron, aterrizando en el aerodromo ingles de Manston.

 

- The grey war.

El 9 de mayo de 1943, un Ju-88 aterrizaba escoltado por dos Spitfire en el aerodromo de Dyce, Escocia. La interesante historia de este Ju-88 R-1 (que además proporciono a la RAF un valioso ejemplar intacto del radar FuG 202) y su piloto Heinrich Schmitt.

 

- For you, the war is over.

Un par de casos de aviones alemanes abatidos sobre Inglaterra que fueron reparados y testeados por la inteligencia de la RAF.

 

- A miscellany of eagles.

Varios casos como su nombre indica. ¿Sabiais que la RAF tenia el 18 de agosto un Ju-87 B1 casi intacto?. En esa fecha un Stuka del StG 77 fue abatido con daños minimos, haciendo una aterrizaje controlado sobr el campo. La razón por que apenas sepamos de este caso (al contrario de otros), es que en pocas horas el avión fue desguazado por "cazatrofeos", dejando un excelente ejemplar facilmente reparable a un esqueleto irrecuperable. La historia sigue con otros modelos, destacando el curioso goteo de Fw-190 en 1943. La nueva tactica alemana de jabos nocturnos tenia sus inconvenientes, y en tres meses, la RAF pudo capturar en diferente estado tres Fw-190 del SKG10 que aterrizaron sobre suelo britanico el 16 de abril, 20 de mayo y 20 de junio de 1943 respectivamente :locob1: . Los tres pudieron ser reparados y volados con colores ingleses.

 

- Kidnap Hitler!

A partir de archivos desclasificados, el autor pone de manifiesto varios memorandums del Vice-Mariscal Arthur Harris y el Mariscal del Aire Douglas en 1941. En ellos, se habla de preparar la llegada de Adolf Hitler a territorio inglés. Según un contacto, un hungaro aseguraba ser el suegro de Hans Baur, el piloto personal de Hitler. Este hombre decia que Baur estaba desencantado con el regimen y que podria desertar a territorio britanico llevandose consigo a Hitler con él. La idea era descabellada desde luego, pero ¿Y si...?

Edited by Von Hammer
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Me he llevado a la playa un libro que mencionó Guss hace cosa de un año en este hilo. Se trata de "El Barón Rojo" de Eduardo Caamaño.

 

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Es un libro que se deja leer, interesante y bien estructurado, pero con la edición más chapucera que he visto en años. Uno pensaría que lo que ha salido al mercado es un borrador y no el producto definitivo, si fuera yo el autor entraba en la editorial con un lanzallamas (no sé qué parte de culpa tendrá él mismo, pero toda seguro que no)...

 

En el lado positivo, la historia que se presenta es bastante exhaustiva, desde los poco conocidos comienzos del que sería el mayor as de la IGM hasta su año y medio de combates (se narran las 80 victorias una por una, a medida que van llegando, incluyendo el informe de combate firmado por Richtofen), terminando con dos capítulos dedicados a su controvertida muerte (controvertida por la polémica respecto a quién le derribó realmente y por los casi inexplicables errores que llevaron a Richtofen a meterse en una situación de la que no podía salir con bien) y otro con lo que pasó después con sus allegados y con él mismo (yo al menos no sabía que le enterraron cuatro veces distintas a lo largo de un siglo, no deja de ser curioso). Todo esto salpimentado con los relatos de sus compañeros y rivales, resumen de las principales batallas y la evolución técnica de los aviones, todo contado de forma bastante amena y entendible para los no iniciados.

 

En el negativo, las múltiples erratas (la más común es que cada dos por tres aparecen letras en mayúsculas donde no deben, en mitad de una palabra, pero también hay palabras juntas, algún párrafo repetido, etc), algunas palabras mal traducidas de otros idiomas ("se lanzó a por su enemigo sin hesitar", ¿hesitar? Manda narices, si ve esto Pérez-Reverte...), expresiones poco aeronáuticas ("pisó el acelerador a fondo", leches, ¡que es un avión!) y algún gazapo aquí y allá ("el Titanic se hundió en 1917", hay que ver que tonto el di Caprio, que se tiró al agua cinco años antes de tiempo) que hacen dudar si las fechas o detalles geográficos menos conocidos serán o no correctos. En la parte final del libro repite varias veces que el día de la muerte del Barón el viento soplaba desde el oeste y que eso le arrastraba sobre las líneas enemigas (espérate, ¿no será al revés?) hasta que en un momento dado empieza a poner lo correcto (el viento ese día venía del este, al contrario de lo que solía ser habitual en esa zona, y es posible que Richtofen no se diese cuenta de que se había metido varios kilómetros tras las líneas enemigas, aunque cuesta creer en eso en un piloto con su experiencia).

 

En fin, que si lo compráis no digo que os vayáis a arrepentir (yo no lo he hecho, aunque tanta errata me haya fastidiado un poco la lectura en algunos momentos) pero sí que estéis avisados.

Edited by Dardo
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  • 2 months later...

Aquí va otro de los grandes:

 

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Me enteré de la existencia de este libro leyendo otro de Richard Bach, concretamente "A gift of wings", que es una colección de relatos sobre Aviación, la mayoría basados en la experiencia como piloto del propio Bach. El libro de Bach está bastante bien, pero se queda corto al lado de este otro que él mismo recomienda en uno de los capítulos. Vamos con él.

 

"Fate is the Hunter" es el relato autobiográfico de Ernest K. Gann sobre sus años como piloto comercial. Este libro fue un éxito y él se dedicó profesionalmente a escribir, aunque nunca se alejó del todo de los aviones entre otras cosas porque varias de sus obras siguen teniendo ese mundo como escenario. La mayoría de esos libros están descatalogados hace tiempo, pero "Fate is the Hunter" afortunadamente se ha vuelto a editar. Yo lo he comprado en amazon en versión para Kindle.

 

Gann descubrió la aviación en los años 30, en una época en la que los Estados Unidos estaba en plena depresión y había gran cantidad de gente en paro, entre ellos el propio Gann. Aprendió a pilotar pequeños biplanos y estuvo buscándose la vida durante un tiempo como "barnstormer", uno de tantos pilotos que recorría volando las zonas rurales dando paseos a la gente por unos pocos dólares y participando en exhibiciones en las que a veces se jugaban el tipo. Aquello era divertido pero no era vida (más bien era una forma de perderla más pronto que tarde), pero cuando a partir de 1937 empezó el boom de la aviación comercial las nacientes compañías empezaron a contratar pilotos a diestro y siniestro para formarlos y ponerlos al mando de los DC-2 y DC-3 que cada vez en mayor número hacían rutas por todo el país. Gann consiguió ser admitido por American Airlines y justo ahí comienza esta historia, en el curso en el que aprenderá a manejar los bimotores en los que algún día volará si no mete demasiado la pata y no se mata antes. Desde la primera clase comienza esa lucha contra el destino, que persigue inexorablemente a los pilotos, a algunos para acabar con ellos y a otros para salvarlos milagrosamente,al menos por esa vez. Gann pasa por todo tipo de situaciones delicadas en las que nos mete literalmente en cabina, su primeros aterrizajes bordeando el desastre con el intransigente DC-2 (nada que ver con el DC-3, que era un perdonavidas por comparación), su primera tormenta de las gordas, gordas, la primera vez en que el hielo se acumuló tanto sobre las alas que el avión se vino abajo, la vez en que se paró un motor sobre una selva interminable y el otro empezó a dar señales de querer pararse también... Como copiloto primero (por algunas cosas que cuenta me acordé muchísimo de Frajo) y como comandante después, irá sorteando todas ellas mientras otros, sin embargo, se van quedando por el camino, cazados por ese destino implacable.

 

Al llegar la Segunda Guerra Mundial todas estas aerolíneas son contratadas por las Fuerzas Armadas para hacer misiones de transporte, y pronto Gann se ve realizando peligrosísimos vuelos sobre regiones inexploradas de Groenlandia, que es la vía hacia Europa. Ahí se las verá con el poco fiable C-87, la versión de carga del B-24 que ilustra la portada del libro, y con él viajará hasta Asia, donde los vuelos sobre la India y sobre China hacen parecer fáciles algunos de los anteriores (en un despegue con baja densidad de aire casi se come el Taj Mahal, que sigue en su sitio de milagro). Se queda uno enganchado al libro leyendo como en una ocasión un veterano piloto desapareció sobre Groenlandia y sus compañeros empezaron a buscarlo. Según su última transmisión ha conseguido hacer un aterrizaje forzoso en mitad de la noche en algún punto a unas 400 millas de la costa junto a un lago de tamaño medio. Si buscáis Groenlandia en el GoogleMaps, que por supuesto no existía entonces, veréis que hay cientos de lagos así, encima la brújula cada vez era menos fiable cuando más al norte estaban, y las condiciones meteorológicas eran para echarse a temblar, con techos de nubes bajísimos, vientos fortísimos y tormentas de nieve tremebundas. Misión tras misión, el destino sigue cazando a viejos compañeros e incluso a instructores...

 

Tras la guerra Gann pasará a volar en el magnífico DC-4, que sin embargo no era tan bueno en sus primeras versiones, con el agravante de que ellos eran conejillos de indias durante el desarrollo, que se hacía prácticamente sobre la marcha. Motores que se paran al pasar de cierta altura, extrañas averías, vibraciones inexplicables, e incluso, por si todo eso fuera poco, un copiloto "asesino" que nadie sabía de dónde había salido y que a la postre resultó que ni siquiera tenía licencia.

 

Había leído hasta ahora no pocos libros de guerra. En este, aunque hay referencias a ella, no se ve ni un solo tiro, y sin embargo la acción es constante, con escenas que dejan sin aliento, especialmente sabiendo que son reales. Para todos los que os manejéis con el inglés, este libro es un MUST READ clarísimo.

Edited by Dardo
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  • 2 weeks later...

“Una vida en el aire”, publicado este mes de noviembre por la Editorial Hécate, recoge la traducción al castellano de los dos libros de recuerdos del alemán Ernst Udet (1896-1941), "Kreuz wider Kokarde" (Cruz contra escarapela) y "Mein Fliegerleben" (Mi vida aérea), así como una serie de anexos y numerosas fotografías, además de una selección de sus caricaturas, ya que era también muy hábil manejando el lápiz.

Como sabéis, se trata de una de las figuras más peculiares de la aviación militar y civil de la primera mitad del siglo pasado. Udet firmó 62 victorias aéreas durante la Primera Guerra Mundial, que lo colocaron como segundo as del aire en Alemania, tan sólo por detrás de von Richthofen. Tras la guerra, Udet siguió viviendo una apasionante vida unida al vuelo, durante la cual construyó sus propios modelos de aviones civiles (entre ellos el famoso U 2 Flamingo), participó en concursos de acrobacias y carreras aéreas, conoció a muchos de sus antiguos oponentes de la época de la guerra y participó en el rodaje de varias películas y documentales en los Alpes, África y Groenlandia. Engañado por las promesas de Hermann Göring, entró en el partido nazi y alcanzó un alto cargo en la recién nacida Luftwaffe, aunque no creía en los ideales del partido. Su incapacidad para asumir las exigencias del puesto, las consecuencias de la Batalla de Inglaterra, la toma de consciencia de que ante Hitler no era sino un chivo expiatorio de las culpas de Göring y su irrefrenable pasión por la bebida lo llevarían al suicidio en 1941.

Udet fue uno de los primeros pilotos de la Historia que se vieron obligados a saltar en paracaídas durante un combate aéreo, experiencia que repetiría un par de veces más, la segunda de ellas durante una acrobacia en Suiza que acabó de forma inesperada y la tercera cuando desintegró literalmente un bombardero experimental de Heinkel al pilotarlo desoyendo todos los consejos del constructor relativos a sus capacidades y a su poca resistencia a los picados, maniobras tan queridas por Udet. En un plano más íntimo, su intensa vida social lo llevó a conquistar a numerosas mujeres, entre ellas a la actriz Mary Pickford, aunque de esto habla más bien poco en sus entretenidas memorias, que se detienen con la llegada de Hitler al poder, pero que resultan muy evocadoras, especialmente cuando habla de sus vuelos por África y Groenlandia o cuando rememora los tiempos de la guerra.

 

Os dejo unas imágenes y un link:

 

Una-vida-en-el-Aire-PortadaBLOG2.jpg

Una-vida-en-el-aire-1-copia.jpg

Una-vida-en-el-aire-2-copia.jpg

Una-vida-en-el-aire-3-copia.jpg

Una-vida-en-el-aire-7-copia.jpg

 

http://editorialhecate.com/index.php/aviacion/una-vida-en-el-aire.html

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